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Saturday, March 10, 2012

El Problema del Dualismo

Lic. Federico González

Caracterización Preliminar
  • El dualismo es la doctrina que afirma que existen dos géneros de cosas o de aspectos en el universo: lo mental y lo físico.
  • El dualismo se remonta a las doctrinas sobre el alma desarrolladas por la filosofía griega, especialmente a Sócrates y Platón; pero en la filosofía moderna fue formulada como una teoría integral por Descartes.
  • Existen varias formulaciones del dualismo. Todas tienen en común la asunción de que lo mental es algo diferente de lo físico e intrínsecamente irreductible a éste. No obstante, básicamente discrepan en cuanto a:
    1. Si la mente es una sustancia o entidad inmaterial distinta al cerebro o más bien una propiedad inmaterial de éste.
    2. Si es posible que la mente interactúe con el cerebro y en tal caso, si la causalidad es bidireccional o sólo unidireccional.
    3. Si lo mental es una propiedad emergente de la bioquímica o, por el contrario, constituye un atributo básico de cierto tipo de materia.
Tipos de dualismo 
  • De Sustancias o entidades
  • Interaccionismo Cartesiano
  • Paralelismo
  • Interaccionismo Radical
  • De Propiedades
  • Epifenomenalismo
  • Interaccionismo de Propiedades
  • De Propiedades Emergentes
  • De Propiedades Elementales


Dualismo de sustancias interaccionista
 
La Polémica Reflexión Cartesiana


“Al examinar atentamente lo que yo era, y ver que podía fingir que no tenía cuerpo alguno y que no habría ni lugar alguno en que me encontrase, pero que no podía fingir por ello que yo no fuese, sino al contrario, por lo mismo que pensaba en dudar de la verdad de las otras cosas se seguía muy cierta y evidentemente que yo era, mientras que, con sólo dejar de pensar, aunque todo lo demás que hubiese imaginado hubiera sido verdad, no tenía ya razón alguna para creer que yo fuese, conocí por ello que yo era una sustancia cuya total esencia o naturaleza es pensar, y que no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material. De manera que yo, es decir, el alma por la cual soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo y hasta es más fácil de conocer que él, y aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es”

Discurso del Método, Cuarta Parte
 
Dualismo de sustancias interaccionista
La doctrina cartesiana de las dos sustancias
 
Una consecuencia derivada de la reflexión cartesiana es la teoría de las dos sustancias. En filosofía clásica una sustancia (en latín, res) es aquello que no depende de ninguna otra cosa para existir1. De tal modo, considerar la posibilidad lógica de que existan mentes sin cuerpo, equivale a asumir que la mente es en sí un tipo particular de sustancia. Esto conduce a Descartes a caracterizar los dos géneros básicos de sustancias, a las que denominó “res extensa” y “res cogitans”
 
1 Según Priest, en rigor, existen dos nociones de sustancia íntimamente asociadas: 1) Algo que no depende de ninguna otra cosa para existir y 2) Algo que puede ser portador de propiedades o características sin ser en sí mismo una propiedad o característica.
Dualismo de sustancias interaccionista
El interaccionismo cartesiano entre cuerpo y alma
Contrario a lo que suele divulgarse, Descartes pensaba que entre el alma y el cuerpo existía comunicación, o, en otros términos, que el cuerpo podía influir en el alma y ésta sobre el primero. Por ejemplo, en la percepción (a) , un estímulo de naturaleza física, desencadena una serie de transformaciones físicas para, finalmente, convertirse en un suceso mental (vg., la imagen visual del objeto); recíprocamente, en la acción (b), un suceso mental (la intención) desencadena un suceso físico (el acto motor).
En última instancia (c), el interaccionismo implica que algún elemento de la serie de eventos mentales es capaz de impactar sobre la cadena de hechos cerebrales, así como los acontecimientos cerebrales lo hacen sobre el fluir de la experiencia mental.


Dualismo de sustancias interaccionista
La glándula pineal como sede de la interacción entre cuerpo y alma y los espíritus animales como agentes causales
Para Descartes, el cuerpo humano opera según principios mecánicos y se vincula con el alma inmaterial a través de la glándula pineal (H). En la figura, ella actúa como vehículo intermedio de la sensación de visión. (Del Tratado del hombre, publicado en 1664, después de su muerte.)
Descartes no sólo se limitó a sostener la interacción entre alma y cuerpo, sino que intentó responder a dos preguntas: ¿dónde ocurre la interacción? y ¿cómo se produce?
El sostenía que la interacción se produce en la glándula pineal donde los denominados espíritus animales (una especie de energía corporal que podría resultar anticipatoria del concepto de estímulo nervioso) se desplazan como un viento sutil entre el corazón, el cerebro y los músculos hasta arribar a la glándula pineal. Este enigmático órgano actuaría como una especie de transductor (un sistema capaz de transformar un tipo de energía en otro) permitiendo transmitir al alma las sensaciones del mundo exterior que ya han impactado al cuerpo, y también transmitir al cuerpo las órdenes de acción a través del impulso a los espíritus animales para que éstos, a su vez, las actúen sobre los músculos.

Una reacción contra el interaccionismo cartesiano: El Paralelismo de Malebranche y de Leibniz
El ocasionalismo de Nicolás de Malebranche
Para Malebranche el cuerpo y alma son dos entidades independientes e inconexas. Así, las series de sucesos cerebrales y mentales discurren por vías paralelas, sin afectarse. Es sólo la voluntad de Dios, presente en cada acto, la que realiza “el milagro” de correlacionar ambos tipos de sucesos de manera tal que ante determinados acontecimientos corporales (por ej., un golpe) sobrevengan determinados acontecimientos mentales (por ej., un dolor), o viceversa (el movimiento corporal, a la voluntad de moverse). Es por eso que su doctrina recibe el nombre de “ocasionalismo”, al estar omnipresente la voluntad de Dios en cada ocasión en que lo mental y lo físico aparecen correlacionados.

La armonía preestablecida de Leibniz
Al igual que Malebranche, Leibniz entiende que la mente y el cuerpo no interactúan per se y que sólo aparecen relacionados por la voluntad de Dios. La diferencia es que Leibniz considera que Dios, al inicio de los tiempos, sincronizó las series de acontecimientos mentales y físicos tal como si fueran dos relojes. Así, aunque lo que ocurre en uno puede parecer causado por lo que ocurre en el otro, lo cierto es que son dos entidades que sólo obedecen sus propias leyes, aún cuando su comportamiento aparezca relacionado para un observador externo.




El dualismo interaccionista radical : La tesis de Popper y Eccles
En “El Yo y su Cerebro”, Popper y Eccles formulan una versión moderna sobre el dualismo al que se conoce como “Dualismo radical interaccionista”.

Subsisten algunas dificultades para encuadrar netamente al dualismo interaccionista radical como dualismo de propiedades o como dualismo sustancial, aunque su naturaleza argumental más parece orientarlo a la última alternativa.
La hipótesis general es que la mente autoconsciente es distinta del cerebro, pero capaz de ejercer una función superior de interpretación y control de los procesos neuronales. En efecto, la mente, por un lado, se encarga de realizar una síntesis final del producto de la actividad cerebral, operación que el cerebro no es incapaz de realizar y, además, es capaz dirigir ciertos flujos de actividades cerebrales.
En tal sentido, sobre la mente que conceptualizan Popper y Eccles, parece posible predicar los siguiente:
  • Es distinta al cerebro (presupuesto ontológico básico).
  • Puede ser parcialmente influida por el cerebro (causalidad abajo-arriba restringida).
     
  • Selecciona los productos cerebrales y realiza la síntesis final de la actividad (causalidad arriba-abajo).
  • Puede influir sobre el cerebro (causalidad arriba-abajo).

Según Eccles, el cerebro no es una estructura lo suficientemente compleja para dar cuenta de los fenómenos relacionados con la conciencia, por lo que es necesario postular la existencia autónoma de una mente autoconsciente distinta del cerebro. Esta constituiría una realidad inmaterial pero capaz de ejercer una función superior de interpretación y control de los procesos neuronales.
Sobre estos principios Eccles concreta su hipótesis dualista interaccionista. Para él, la mente autoconsciente se dedica activamente a leer los mensajes de multitud de centros con el más alto nivel de actividad cerebral, a saber, las zonas asociativas del hemisferio cerebral dominante (donde están las áreas del lenguaje, normalmente el hemisferio izquierdo). Asimismo, la mente autoconsciente actúa sobre esos centros, modificando las pautas espaciotemporales dinámicas de los procesos neuronales. En suma, la mente autoconsciente ejerce una función superior de interpretación y control de los procesos neuronales.

En síntesis, para  Eccles la  solución al problema mente-cerebro consiste en sostener una interacción entre mente autoconsciente y maquinaria neuronal a través de la corteza asociativa del hemisferio cerebral dominante.



El dualismo interaccionista radical : La tesis de Popper y Eccles
Síntesis Argumental
  • Las experiencias de la mente autoconsciente se relacionan con los procesos neuronales que tienen lugar en las áreas asociativas del neocortex. A diferencia del materialismo, dicha relación es de interacción, pero no de identidad.
  • Las experiencias de la mente autoconsciente tienen un carácter unitario, aunque también podemos concentrarnos en un aspecto particular de la actividad cerebral (lo cual explica los fenómenos de atención).
  • Las informaciones procedentes de los órganos sensoriales son transmitidas al cerebro, pero, al cruzar la frontera entre la corteza cerebral asociativa y la mente, se transforman en las variadas experiencias de nuestro mundo perceptivo, las cuales son distintas de los procesos cerebrales.
  • La mente autoconsciente es capaz de actuar sobre los procesos cerebrales, tanto a través de los actos motores voluntarios (por ejemplo, al intentar levantar un brazo y el cerebro dar la orden a los músculos correspondientes), como en las actividades mentales de la vigilia ordinaria  (por ejemplo, al recordar algo, al hacer un cálculo mental o al buscar la frase apropiada para expresar una idea.) En otros términos, toda actividad mental voluntaria implica un accionar sobre la maquinaria cerebral.
  • La interacción a través de la frontera entre la mente y la corteza cerebral asociativa sólo tiene lugar cuando existe un elevado nivel de actividad diversificada en el mecanismo neuronal del cerebro asociativo; cuando el nivel de actividad es muy bajo, como por ejemplo en la anestesia o en estado de coma, el sujeto se halla inconsciente y, por ende, resulta incapaz de incidir sobre los procesos cerebrales.
     
  • El mundo físico no está clausurado, ya que pudiendo ser influido por los estados mentales puede a su vez incidir sobre éstos.

Adaptado de Pascual F. Martínez-Freire: “Del problema mente-cuerpo al problema mente-cerebro”
El dualismo interaccionista radical : La tesis de Popper y Eccles
La teoría de los tres mundos de Popper y el interaccionismo radical de Eccles





Eccles parte de la la teoría de los tres mundos de Popper para postular el interaccionismo radical mente-cerebro.

Así, el mundo 1 (el cerebro) es capaz de influir en el mundo 2 (la mente), al impactar sobre los órganos sensitivos y sensoriales. Dentro de la dinámica mental, el sentido externo incide sobre la mente autoconsciente. A su vez, la mente autoconsciente (sede de la mente) incide sobre el cerebro sea seleccionando e integrando los productos de su accionar, sea desencadenado la maquinaria mental a través de la voluntad.

El Problema del Dualismo
Dualismo de propiedades: El epifenomenalismo de Hodgson y T. Huxley
“En nosotros todos los estados de conciencia son causados de manera inmediata por cambios moleculares de la sustancia cerebral. Me parece que en los hombres no hay prueba de que algún estado de conciencia sea la causa del cambio que hay en el movimiento de la materia del organismo. Si estas posiciones están bien fundamentadas, se sigue que nuestras condiciones mentales son simplemente los símbolos en la conciencia de los cambios que tienen lugar automáticamente en el organismo; y que, para tomar una ilustración extrema, el sentimiento que llamamos volición no es la causa de un acto voluntario, sino el símbolo de un estado del cerebro que es la causa inmediata del acto. Somos autómatas concientes...”
T. Huxley "On the hypothesis that animals are automata, and its history" , 1874.

El epifenomenalismo representa una tercer versión del dualismo, distinta del interaccionismo y del paralelismo. Postulado por el filósofo inglés Shadworth Hodgson y luego reformulado por Thomas Huxley, el epifenomenalismo básicamente sostiene que si bien los fenómenos mentales existen y son distintos a los materiales (y por eso sigue siendo un dualismo), no tienen ninguna eficacia causal sobre éstos últimos. En tal sentido, resultarían una especie de epifenómeno (un fenómeno de menor importancia) del cerebro. De tal modo, sólo se concede eficacia causal a la que va en la dirección cerebro-mente. Por tal razón, cabe sostener que -metafóricamente- para el epifenomenalismo la mente es sólo una especie de sombra del cerebro, incapaz de incidir en lo más mínimo sobre su funcionamiento, al igual que la sombra de un objeto resulta ineficaz para incidir sobre éste.

El Problema del DualismoEl Dualismo interaccionista de propiedades emergentes de Roger Sperry
“Las propiedades de la conciencia son diferentes y algo más que la suma de los sucesos neurofisicoquimicos de los cuales, a su vez, son generadas. Esto es, la conciencia trasciende los detalles del tráfico del impulso nervioso en las mallas cerebrales de la misma manera que las propiedades del organismo trascienden las propiedades de las células o que las propiedades de las moléculas trascienden de sus componentes atómicos”
Los procesos neurofisiológicos controlan los procesos mentales y viceversa, pero los fenómenos conscientes tienen una mayor influencia, como si estuvieran situados en la parte superior de la organización jerárquica.

Roger Sperry, Sperry,R.W. Forebrain commissurotomy andconscious awardees, J. Med. Phil., 1977, 2: 101-126.


El dualismo interaccionista de propiedades es una concepción formulada, entre otros, por los neurofisiólogos Sperry y Penfield. Para Sperry, los fenómenos conscientes son propiedades funcionales emergentes del procesamiento cerebral y, a su vez, ejercen un papel de control activo como determinantes causales en la configuración de los patrones neuronales. Una vez generados a partir de los eventos neuronales, los procesos mentales, por un lado, presentan sus propias cualidades subjetivas y, por otro lado, presentan una operatoria propia a través de leyes y principios causales no reductibles a los de la neurofisiología subyacente. Según Sperry, este tipo de emergentismo no constituye un dualismo radical sino una especie de dualismo constreñido.

Según diversos autores, la hipótesis de Sperry representa un compromiso entre algunos enfoques que identifican la actividad mental y la nerviosa y los que establecen una neta distinción entre ambas (como Eccles)

El Problema del Dualismo
Las relaciones de causalidad en
las diferentes versiones del dualismo


El Problema del Dualismo
Las tesis y sus problemas

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